
Xié en Medicina China significa demonio.
En Medicina Tibetana se denomina Klesha y en Medicina Occidental podría ser enfermedad o
desorden, ya sea físico, mental o espiritual.
Nuestros demonios pueden ser generados por un conflicto con un amigo, un disgusto, una adicción
e incluso por un factor congénito. Estos Xié se asocian a emociones negativas.
Por ejemplo, un desorden alimentario puede tener un demonio hambriento de azúcar, lo que nos
podría producir enfermedades a nivel físico como diabetes u obesidad y en el aspecto emocional
obsesión y preocupación. Un estado prolongado de preocupación u obsesión puede generar
ansiedad y desencadenar un hambre voraz teniendo predilección por el dulce. Es la pescadilla que
se muerde la cola.
En Medicina China un demonio puede ser una fobia, un temor, envidia, celos… La vida de estos
demonios solo puede ser alimentada por una serie de pensamientos, fijaciones o apegos, los cuales
pueden desembocar en determinadas emociones, en muchos casos negativas, y estas asociarse a
malos hábitos, enfermedades y pensamientos nocivos.
En tibetano no existe la palabra “emoción”, sino que se habla de Kleshas y se refiere tanto a
emociones como pensamientos negativos.
Tanto la Medicina China, como budistas y psicólogos afirman que las emociones y pensamientos
negativos influencian nuestras palabras y acciones. Según lo cual las “emociones destructivas”, son
aquellas que afligen o enturbian la mente impidiendo ver la realidad tal cual es, provocando el
“sufrimiento”, “apego”, “aversión” e incluso distorsión de la realidad desencadenando en problemas
de tipo mental y estos manifestarse a nivel físico.
Demonios al fin y al cabo que se deben combatir mediante el equilibrio físico, mental y espiritual y
para eso una buena herramienta es la acupuntura.
Cada emoción negativa o exacerbada es un demonio interno, un Xié.
Como dato cabría destacar que cada órgano se corresponde con una emoción, pero eso lo vemos
otro día.
Víctor Teullet.
ArteReiki.
